Aviva la rebeldía y la transgresión en modo clown.
El mundo esta lleno de reglas, normas, prohibiciones… y tal vez sientas que el espíritu anárquico del clown se desvanece dentro de ti. Quizás incluso hayas apagado ese espíritu rebelde e inconformista y hayas pasado a modo resignación. ¡¡¡Es hora de reavivar las brasas de tu rebeldía!!! El trabajo principal del curso será… rebelarse payasísticamente contra las normas y lo establecido.
Impartido por Caroline Dream y Álex Navarro
Fechas: Domingos de julio: 5, 12, 19 y 26.
Horario: 19:00 – 21:30
Máximo: 14 participantes
Experiencia: Es necesario un mínimo de experiencia clown. Haber participado en algún curso de clown previo, o algún tipo de experiencia escénica.
Precio: 145€
La provocación forma parte de la esencia del payas@; desde su ingenuidad y la creencia de ser poseedor de la verdad… puede cuestionar el statu quo, manifestar su descontento, desinflar la arrogancia de los poderosos, mofarse de normas absurdas, ser irreverente, insolente y lo suficientemente audaz como para burlarse de todo ello.
En este curso participarás en actividades idioticamente irrespetuosas. Te arriesgarás a un severo y clownesco castigo por defender a los desamparados e incitarlos a resistir, presentaras una queja, inventarás leyes ridículas y parodiarás a las figuras de autoridad (a sus espaldas). Recibirás orientación sobre cómo hacer esto de una manera divertida que inspire a otros a reconocer su convencionalismo y atreverse a ser diferentes.
En este curso haremos un repaso a las conductas tontas más comunes, por ejemplo: “el confiado ignorante” (que no posee la información adecuada pero intenta lograr su meta de todas maneras), “el descoordinado” (que no logra la normalidad de movimiento o acciones), “las ideas imprudentes” (que toma decisiones erróneas y crea múltiples complicaciones a su alrededor). Y a la vez buscaremos apreciar, alentar y aplaudir la estupidez propia para que salga a flote y abra paso a las risas.
Siempre de manera lúdica, echaremos mano al cuerpo, la voz, los conocimientos y las creencias para realzar lo absurdo, lo ilógico, lo incoherente y lo contradictorio de ciertas normas, prohibiciones y otras absurdidades humanas.
Como efecto clownesco secundario, aprenderemos a pasar por alto el estigma social asociado con la rebeldía, para pasar a disfrutar de protestar, reivindicar y luchar por lo que creemos, por muy estúpido que sea.
